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Cómo crear una política de uso de la IA generativa

Una política de uso aceptable de la IA ya no es opcional. Esto es lo que debes tener en cuenta al elaborar la tuya.

¿Qué aprenderás?

  • La IA generativa expone a las organizaciones sin ánimo de lucro a riesgos relacionados con la seguridad de los datos, la precisión de la información y los sesgos, entre otros.
  • Una política de uso aceptable de la IA es esencial para definir cómo pueden y cómo no pueden utilizar la IA el personal y las personas voluntarias en su trabajo.
  • Las buenas políticas son claras, prácticas y tienen en cuenta la forma en que el personal trabaja realmente.


Las herramientas de IA generativa como ChatGPT, Gemini y Claude crean contenido en respuesta a las instrucciones de los usuarios y pueden resultar realmente útiles para redactar contenidos, resumir información, generar ideas o apoyar tareas de investigación y análisis. Además, un número cada vez mayor de aplicaciones y servicios de IA puede llevar a cabo tareas en tu nombre mediante lo que se conoce como «agentes de IA».

Cuando se utiliza de forma responsable, la IA puede ser extremadamente útil. Sin embargo, estas herramientas también pueden introducir riesgos importantes relacionados con la seguridad de los datos, la precisión de la información y los sesgos, mientras su presencia en la vida cotidiana sigue aumentando.

Las pequeñas organizaciones sin ánimo de lucro suelen gestionar datos sensibles con una supervisión limitada, por lo que contar con una política clara sobre el uso de la IA es fundamental. Una buena política no necesita ser compleja, pero sí debe ser clara, práctica y adaptada a la forma real de trabajar del personal.

drawing of a man sitting in the countryside and using generative AI on his laptop

1. Define los objetivos y el alcance

ndica claramente el propósito de la política y a quién se aplica. Define si afecta al personal, personas contratistas, voluntarias o clientes. Una política eficaz garantiza que todas las personas usuarias comprendan lo siguiente:

  • Directrices: qué está permitido y qué está prohibido.

  • Justificación: por qué existen estas normas y salvaguardas.

  • Cumplimiento: cómo confirmar la comprensión y el cumplimiento de la política.

Cambia el foco de las herramientas a los datos. La IA es principalmente una cuestión de riesgo relacionado con los datos, no con las herramientas. Centra tu política en los riesgos de seguridad (bajos o altos) asociados al tipo de información que se introduce en las herramientas de IA, en lugar de enfocarla en aplicaciones concretas. Si tus normas actuales de seguridad de la información prohíben subir determinados datos a servicios externos, esas mismas restricciones deben aplicarse también a las herramientas de IA generativa.

2. Empieza por tus principios rectores

Construye la política sobre principios que reflejen la misión, los valores y el nivel de tolerancia al riesgo de tu organización. Define estos principios identificando los objetivos de la organización, tanto aquello que deseas evitar como lo que quieres conseguir:

  • Capacitación: ¿Qué quieres fomentar? (Por ejemplo, la experimentación responsable, la eficiencia o el aprendizaje compartido).

  • Protección: ¿Qué necesitas evitar? (Por ejemplo, la exposición de datos, los perjuicios a las comunidades o el daño reputacional).

Ejemplos de principios

  • Utilizar las herramientas de IA de una manera alineada con nuestra misión y respetuosa con las personas a las que servimos.

  • No compartir datos confidenciales, personales o sensibles con herramientas públicas de IA.

  • Ser transparentes sobre cuándo y cómo se utiliza la IA en los productos y materiales de trabajo.

3. Establece directrices claras y prácticas para el uso

Los principios por sí solos no son suficientes; el personal necesita normas concretas para convertir esos valores en decisiones cotidianas. Asegúrate de que tu política incluya lo siguiente:

  • Gestión de datos: define claramente qué información nunca debe introducirse en herramientas de IA y proporciona ejemplos sencillos sobre lo que se debe y no se debe hacer (por ejemplo: «Si no lo enviarías por correo electrónico, no lo pegues en una herramienta de IA»).

  • Categorización de herramientas: distingue entre herramientas corporativas de IA aprobadas y herramientas públicas o de consumo, ya que sus perfiles de riesgo son muy diferentes.

  • Expectativas operativas: incluye orientaciones sobre:

    • Verificar la exactitud y la posible presencia de sesgos en los contenidos generados.

    • Respetar las normas sobre plagio, derechos de autor y atribución.

    • Requisitos de supervisión humana: el contenido generado por IA debe ser revisado por personal de la organización antes de compartirse externamente o utilizarse para la toma de decisiones.

  • Apoyo: indica claramente con quién puede ponerse en contacto el personal cuando tenga dudas sobre un caso de uso, fomentando así la transparencia y la gestión de riesgos.

4. Fomenta el aprendizaje

Más allá de establecer límites, una política sólida sobre el uso de la IA también debe animar al personal a aprender mutuamente y a desarrollar una comprensión compartida con el tiempo.

  • Crea mecanismos para que el personal comparta instrucciones (prompts) útiles con sus compañeros y compañeras, por ejemplo mediante un grupo de chat o una biblioteca de prompts. Esto puede acelerar la adopción efectiva de las herramientas de IA.
  • Comparte buenas prácticas, como la creación de datos de prueba o la eliminación de información sensible de un conjunto de datos para prevenir filtraciones.

5. Alinea la política con otras políticas de la organización

Al redactar tu política, considera cómo se relaciona, complementa y refuerza otras políticas tecnológicas de la organización (por ejemplo, uso aceptable de equipos informáticos, seguridad y privacidad de los datos, confidencialidad o conservación de registros).

En la práctica, las herramientas de IA generativa suelen introducir los mismos riesgos que otras herramientas externas, aunque de una manera más accesible e informal. Presentar el uso de la IA como una extensión de las políticas y expectativas ya existentes ayuda a que las normas sean más fáciles de comprender y aplicar.

6. Incluye una declaración de cumplimiento

Para asegurarte de que tu equipo ha leído y comprendido las directrices, incluye un espacio para que puedan firmarlas. Esto refuerza la responsabilidad individual en el uso cotidiano de la IA y aporta claridad organizativa en caso de que surjan problemas en el futuro.

Recuerda: es razonable asumir que ya se está produciendo un uso informal de herramientas de IA. Por ello, conviene centrar los esfuerzos en políticas que reconozcan esa realidad y prioricen la claridad, la formación y la reducción de riesgos, en lugar de apoyarse únicamente en la prohibición o la supervisión.

7. Revisa tus políticas periódicamente

La IA evoluciona rápidamente: el panorama tecnológico actual es muy diferente al de hace un año y probablemente será muy distinto dentro de un año. Por eso es recomendable revisar las políticas periódicamente para asegurarse de que contemplan nuevas áreas de riesgo o preocupación.

Dicho esto, una política bien diseñada proporcionará una base sólida que no necesitarás rehacer por completo cada vez que tengas que actualizarla para adaptarla a nuevos riesgos.

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Originally published October 31, 2023.
Originally written by Amy Hooper. Updated by Elizabeth Orbison and Michael Enos.

Microsoft Copilot was used to assist in the writing process.

Top photo: Shutterstock